Todos los años mueren en las
carreteras cientos de miles de animales victimas de atropellos. Hace unos días
al pasar por la carretera de Tineo a El Rodical, encontré una marta (Martes
martes) atropellada lo que me hizo recordar los datos que había recopilado en
aproximadamente año y medio en los que me dedique a anotar todos los animales
(mamiferos y aves grandes, fácilmente identificables a primera vista para
evitar detener el coche en sitios potencialmente peligrosos para la
circulación) que me encontraba atropellados por las carreteras del concejo,
principalmente en los tramos Navelgas-Cangas del Narcea, pasando tanto por
Tineo como por Gera y El Puelo.
Solo dentro del concejo de Tineo
encontré 36 erizos, con diferencia el animal más atropellado, 11 zorros, 7 ardillas, 5 ginetas, 5 martas, 2 garduñas,
2 tejónes, 1 hurón, 1 nutria y 1 cárabo. Entre los animales domésticos también
aparecieron 23 gatos y un perro. En este tiempo seguro que hubo atropellos de
corzos y jabalíes pero, por su tamaño, al causar accidentes de mayor
consideración, seguramente fueron retirados con lo cual son más difíciles de
contabilizar.

De todos estos datos se podía
llegar a la conclusión de que hay dos o tres puntos negros en cuanto a atropellos que afectan
principalmente a martas, ginetas y tejones. Uno de ellos era precisamente la
carretera entre Tineo y El Rodical, aproximadamente donde se encontraba la curva de la Chamera, con
varias martas atropelladas. El otro es la recta que hay antes de Troncedo
cuando se va dirección Tineo a Navelgas,
con varias martas y ginetas atropelladas. En ambos sitios, a uno de los lados
de la carretera hay un importante talud que puede dificultar el paso de los
animales, obligándolos a permanecer más tiempo en la carretera buscando la
salida, aumentando de este modo sus posibilidades de morir atropellados.
Respecto a los tejones, un sitio
donde suelen aparecer atropellados es la zona entre el Crucero y La Pereda,
donde ya fuera del periodo anterior, todavía localicé algún ejemplar. Esta carretera tiene mucho tráfico y muchas
plantaciones de maíz alrededor, donde los tejones se alimentan con lo que se
dan las condiciones ideales para que sean atropellados.
En los primeros casos, la
solución posiblemente pasaría por el diseño y adecuado trazado de los taludes
que deberían facilitar el paso de los animales mientras que en el caso de los
tejones, posiblemente solo se evitarían algunos atropellos moderando la
velocidad por la noche y extremando la atención al conducir.
También hay que decir que en
ocasiones, los atropellos son totalmente intencionados por parte de los
conductores, sobre todo cuando se trata de pequeños animales que no causarán un
daño al coche y que arrastran cierta
leyenda negra, como es el caso de por ejemplo los sapos o las culebras.
Si se dispone de un coche tipo todoterreno o incluso un tractor, también se de
casos de embestir un despistado corzo o jabalí que acabará convertido en
chorizos. Y es que ya se sabe que en ocasiones el coche despierta nuestros más
atávicos instintos, en este caso el cazador.