La semana pasada estuve de vacaciones en la zona de La Barrosa, en Chiclana de la Frontera (Cádiz). Era la segunda vez que viajaba Andalucía tras ir el año pasado con dos compañeros de trabajo a la zona de Andújar a intentar ver linces (Lynx pardinus). En esta ocasión se trataba de playa y relax con la familia, aunque aprovechè una tarde para dar una vuelta por la zona con la intención de ver camaleones (Chamaeleo chamaleon).
Al final y tras más de dos horas dando vueltas por el Pinar de la Barrosa, pinar de pino piñonero con matorrales asociados como ruscos (Ruscus aculeatus), retamas (Retama monosperma), romero (Rosmarinus officinalis), tojo (Ulex australis), coscoja (Quercus coccifera), enebros (Juniperus macrocarpa) etc… en el que supuestamente se podían ver, no hubo suerte. ¡Espero que fuese por que su camuflaje les hace invisibles y no por que en realidad no los hubiese en la zona!. De todas formas la tarde no fue desaprovechada porque cuando estaba mirando unos matorrales, salto un pájaro a unos 50 cms de mí., emitiendo un reclamo y posándose en un camino arrastrando un ala y chillando insistentemente.
Se trataba de un chotacabras pardo (Caprimulgus ruficollis), y al ver su actitud me dí cuenta de que tenía el nido muy cerca. No dí ningún paso más no fuera a pisarlo y al mirar hacia abajo, totalmente quietos, ví dos pollos que se camuflaban en una pequeña depresión del suelo que formaba el nido.
Unas fotos rápidas y salí detrás del adulto que continuaba simulando estar herido mientras se alejaba del nido, arrastrando tras de sí al “peligroso depredador” que le iba haciendo fotos mientras tanto. Por desgracia no llevaba el teleobjetivo por lo que no pude hacerle ninguna foto de cerca. Este comportamiento de hacerse el herido para atraer sobre él la atención de los depredadores ya lo había visto un par de veces con las perdices rojas (Alectoris rufa), en una ocasión en los Pirineos, en Andorra y en otra ocasión aquí en Tineo en la zona de Burgazal. En este último caso, mientras íbamos en coche, encontramos una perdiz con diez pollos de apenas un par de días que intentaban subir por un talud de la carretera con muchas dificultades. Al parar el coche para subirlos, inmediatamente el adulto, que sí había conseguido subir, se tiró a la carretera arrastrando el ala para que lo siguieramos. Tras ayudar al último pollo nos alejamos para que volviera a reunirse la familia.
En esta foto aunque no lo parezca estan los pollos de chotacabras
Volviendo al Pinar, tras el encuentro con el chotacabras, nada más destacable, algún mirlo (Turdus merula) y algún jilguero (Carduelis carduelis). Cuando ya estaba finalizando la excursión, cruzó un conejo de monte (Oryctolagus cuniculus) a toda velocidad hacia una zona donde había visto una madriguera.
Otro día fuimos hasta Sanlúcar de Barrameda para hacer una excursión en barco por el Guadalquivir con parada en Doñana.
La verdad, no se puede decir que decepcionante porque ya me lo esperaba, pero solo es recomendable a quien quiera dar un paseo en barco y no tenga mucho interés en ver bichos ya que lo normal en este tipo de visitas es ver muy poco. Algún milano negro (Milvus milvus), un águila calzada (Hieraetus pennatus), flamencos (Phoenicopterus ruber) que fueron lo más destacable porque nunca los había visto y millones de mosquitos. Al tratarse de un Parque Nacional las visitas son restringidas y sin salirse de las rutas trazadas. Eso sí, los romeros del Rocío tienen carta blanca, aunque como reconocen en la zona sea un desastre para el parque que hay que limpiar durante días con fondos públicos, para que unos cuantos se diviertan y se luzcan a gusto. Es lo que tienen las tradiciones, hay que permitirlas aunque sean una barbaridad. Sin duda en cuanto a fauna resultó mejor el comentado viaje por la Sierra de Andujar del que subiré algunas fotos en otro post.
Uno de los grandes aliados de la agricultura es el erizo (Erinaceus europaeus). De hábitos nocturnos, es fácil verlo atravesando carreteras por la noche, lo que desgraciadamente suele acabar en atropello. Es posiblemente una de las mayores, sino la mayor, causas de mortalidad de la especie. Se alimenta principalmente de insectos, lombrices, caracoles, babosas y en ocasiones frutos. Precisamente, son sus hábitos alimenticios los que le hacen beneficioso para las huertas y prados ya que consumen gran cantidad de animales perjudiciales para la agricultura.
El ejemplar de las fotos fue sorprendido antes de anochecer alimentándose de babosas en el huerto. Cuando acabo de comer se retiró tranquilamente a su refugio en un montón de tablas para, supongo, salir de nuevo una vez entrada la noche.
Normalmente tienen dos celos a lo largo del año para parir cuatro o cinco crías tras unos 35 días de gestación. Nacen desprovistos de las características púas, las cuales no aparecen hasta pasados unos días.
Si no tropiezan antes con algún coche o con alguno de sus escasos predadores, como rapaces nocturnas, tejones o culebras, en el caso de las crías, alcanzarán la madurez sexual, y por tanto podrán reproducirse, una vez superan el primer invierno.
Hacia ya unos días que veía una pareja de colirrojo tizón (Phoenicurus ochrurus) por los alrededores de casa. Ambos miembros de la pareja tienen una coloración similar, probablemente debido a que se trata de un macho joven, ya que en los individuos adultos el dimorfismo es más evidente.
Un día al entrar en una antigua cuadra, donde se guardan las bicicletas, salio uno de ellos volando hasta un manzano situado en las proximidades desde el cual comenzó a emitir un reclamo insistentemente. No ví de donde salía exactamente, pero me supuse que tenía en nido cerca. El único sitio en el que me parecía que podía estar era en un nido de golondrina que se encuentra en una viga del corredor. No se veía ningún rastro ni se oía nada y no me atrevía a mirar en el nido, ya que al ser de barro, es muy fácil dañarlo.
Solo era cuestión de tener paciencia y esperar. Efectivamente, transcurridos unos días se comienzan a ver los excrementos de los pollos en el suelo, las idas y venidas de los padres con la comida, el nerviosismo de estos ante la proximidad al nido de gatos o personas y los sonidos de los pollos que únicamente se oyen en el momento de ser cebados por los padres, al contrario de los herrerillos, los cuales por cierto salieron del nido sin contratiempo, que podían oírse en cualquier momento.
Este nido solían ocuparlo las golondrinas avanzada ya la estación de cría por lo que estaremos atentos a ver si este año continúan criando los colirrojos hasta el final, o finalmente las golondrinas expulsarán a los "okupas" para reclamar sus derechos de propiedad sobre él.
Gracias a internet y a la globalización que supone, hoy en día es posible comprar en cualquier parte del mundo. Por eso y tras mucho mirar por la red me decidí a comprar una cámara en E-bay. Se trata de una cámara-trampa para el control de fauna que se activa al paso de los animales mediante un sensor, funcionando tanto de día como de noche mediante infrarrojos. Además registra el día y la hora en que se realizó la foto. Hice el pedido a Estados Unidos y en menos de una semana la cámara estaba en España. Si alguien se decide a comprar fuera, debe tener en cuenta que para pedidos a partir de un de un cierto importe, y parece ser que debido a un cambio de legislación reciente ya que antes no se retenía toda la mercancía, tendrá que efectuar un tramite en aduanas pagando el IVA. Así todo el precio final fue bastante más ventajoso que si se compra aquí y el trámite es sencillo.
Estoy aún en periodo de pruebas, dejando la cámara instalada al lado del gallinero, revisándola el fin de semana, ya que estoy trabajando fuera. Como era de esperar la mayoría de fotos son de los gatos de casa, pero también ha salido en una de las fotos, y como también era de esperar, una habitual de las noches del pueblo, la raposa (Vulpes vulpes), que hace su ronda nocturna habitual a ver que puede pillar (sin ir más lejos, hace un mes aproximadamente, una kika que había abandonado la seguridad del gallinero para instalar el nido entre unas tablas y que fue rápidamente localizada). Para quien no lo sepa, las kikas son gallinas de pequeño tamaño que se usan, debido a la facilidad con que se vuelven cluecas (lluezas), como nodrizas para incubar huevos de otras razas de gallinas.
También salió en un par de fotos una urraca o pega (Pica pica).
El siguiente paso será instalarla en el monte y esperar a ver que sorpresas depara. Poco a poco iremos subiendo los resultados si merecen la pena.
Estos días está a punto de salir la primera nidada de una de las cajas-nido que tengo alrededor de casa. En años anteriores normalmente criaban los carboneros (Parus major) pero este año una de las cajas está ocupada por una pareja de herrerillos (Cyanistes caeruleus). Hay unos 5 0 6 pollos, casi emplumados en su totalidad. Se les puede oír a varios metros de distancia pidiendo comida insistentemente.
Las idas y venidas de los padres son continuas aportando comida, principalmente insectos, gusanos etc… y sacando fuera los sacos fecales con los excrementos para mantener la higiene en el nido. Todo este volumen de insectos consumidos beneficia a los árboles de alrededor, en este caso manzanos, que se ven libres de posibles plagas.
El nido consta de un acumulo de musgo con una parte central donde se depositan los huevos, mas suave, recubierta de pelos y plumas, en este caso de gallina.
Las cajas han estado ocupadas desde el primer año que las coloqué. Hay multitud de páginas web donde se venden o donde enseñan a construirlas. Personalmente prefiero lo segundo. Tampoco hace falta una habilidad especial ni un trabajo de ebanista fino. Prácticamente, el único requisito es que no permitan la entrada de agua de lluvia.
Como se ve en las fotos, unas tablas viejas, serrucho o sierra de calar, puntas y cuerda son suficientes.
A caballo de los concejos de Tineo y Salas, en La Espina, se encuentra un espacio natural desconocido para la mayoría. Se trata de la turbera de la Molina, antiguo embalse en época romana, usado para la explotación de las minas de oro, de 33 ha de superficie y que forma parte de la Red Natura 2000 bajo la figura de Lugar de Importancia Comunitaria (LIC).
La Red Natura tiene como base la Directiva 92/43/CEE, de 21 de mayo de 1992 relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestre, más conocida como Directiva Hábitat. La misma identifica un gran número de taxones y hábitats considerados de interés comunitario, algunos de ellos prioritarios, y cuya conservación supone una especial responsabilidad para la Unión Europea. Con el fin de asegurar la conservación de estas especies y hábitats, la Directiva implica la creación de una Red Europea de Espacios Protegidos que recibe el nombre de Red Natura 2000.
En la turbera se pueden encontrar 3 de dichos hábitats de interés comunitario, siendo el mayoritario el denominado Turberas altas de esfagnos y brezos. Entre los taxones de interés comunitario se encontrarían el esfagno (Sphagnum pylaisii), el lagarto verdinegro (Lacerta schreiberi) y la salamandra rabilarga (Chioglossa lusitanica). En la charca que se encuentra en un extremo de la misma pueden verse en ocasiones ánades reales (Anas platyrhynchos). Además la zona es refugio invernal de agachadizas (Gallinago gallinago), no descartándose la cria de las mismas.
Se pueden observar plantas acuáticas como la Potamogeton polygonifolius, citada en la zona y también una pequeña población de espadaña (Typha sp.).
Las principales amenazas sobre la misma provienen de las industrias cerámicas de las proximidades, que ponen en riesgo los acuíferos que recargan la turbera, así como de los vertidos de basuras y escombros y de los caballos que en ocasiones se pueden ver pastando dentro de sus límites.
El sapo corredor (Bufo calamita) es un sapo de tamaño medio y de coloración variable, encontrándose ejemplares de tonos más marrones y otros más verdosos. El iris es amarillento, la pupila negra y se dispone en posición horizontal. Suele ser característica, aunque no siempre aparece, una banda vertebral clara que recorre toda la espalda. Como su nombre indica otra de sus características es la forma en que se desplazan, con pequeñas carreras.
Aprovecha para la reproducción las pequeñas charcas temporales que se producen después de las lluvias. En ellas durante la época de celo se reúnen los machos a emitir sus cantos llegando posteriormente las hembras. Entonces se producen las cópulas. El abrazo (amplexus) es axilar y en ocasiones se ven grupos de tres u cuatro machos intentando aparearse con una hembra, la cual puede morir ahogada debido al excesivo peso.
Teóricamente, las guías de anfibios que podemos encontrar en el mercado, sitúan el área de distribución de la especie, en el centro y sur peninsular, quedando Asturias fuera del área de distribución o como mucho señalando su presencia en alguna zona del suroccidente, en el límite con León.
Por eso la sorpresa fue observar, una noche de verano durante un paseo nocturno por la Sierra de Tineo, un par de anfibios que cruzaban el camino a la luz de la linterna y que a primera vista no supe de que especie se trataba. Acercándome a ellos pude hacerles alguna foto, identificando la especie posteriormente como sapo corredor. Algunos días después, pude encontrar algún ejemplar de la misma especie en otra zona del concejo de Cangas y hablando con más gente del tema me dieron referencia de alguna otra zona del occidente donde también localizaron individuos.
El hábitat donde fue localizada en todos los casos era similar, cordales de montaña a alrededor de los 1.000 metros sobre el nivel del mar (el record de altitud de la especie a nivel europeo es de 2.540 metros, en Sierra Nevada). Se trata de una especie, que como la mayoría de anfibios y reptiles no despierta mucha simpatía entre la gente, lo que unido a sus hábitos nocturnos, ha facilitado que pasen desapercibidos en muchos sitios. A poco que nos fijemos seguro que podrían aparecer nuevas poblaciones en otras sierras del concejo. Seguiremos atentos.